jueves, 10 de junio de 2010

Pocos objetivos

En estos tiempos de crisis, se habla mucho de tres crisis. La crisis económica mundial, la medio ambiental (energética) y la crisis alimentaria o lo que es lo mismo, la profunda injusticia norte-sur que nuestra criminal indiferencia alimenta.

Para mi, todo está englobado en una crisis importante de valores, que nos hace fijarnos en lo accesorio, en la superficie y olvidarnos de la esencia.

El consumismo reinante nos hace pensar que todo se puede comprar, y sin embargo el disfrute de las mejores cosas solo se consigue aprendiendo, conociendo, recreándonos en el detalle y dedicándonos a esa cosa. Y eso no se vende. Requiere de nuestro esfuerzo, conocimiento y reflexión si queremos traspasar una superficie que no nos dará más que satisfacciones fugaces.

La fotografía no se libra de esta tendencia y en general la gente asocia su compromiso con la fotografía a la inversión económica en equipo que está dispuesta a realizar.
Muchas personas me preguntan acerca de diferentes equipos, marcas y accesorios. Incluso aficionados presuntamente comprometidos y entregados a su hobby me preguntan angustiados sobre cuál es el próximo objetivo fotográfico que deberían comprar para mejorar sus imágenes.
Mi respuesta es siempre la misma: ¿tú crees que has agotado las posibilidades de tu equipo actual? ¿Le has sacado el cien por cien a tu actual cámara y objetivos? ¿Hay algo que querías haber hecho y que las limitaciones de tu equipo te haya impedido?
Por contra me encanta cuando un aficionado, o alguien con ganas de aprender fotografía no da demasiada importancia al equipo. Tiene su cámara reflex y sabe que en su cámara no está el problema. Se preocupa por su formación, por visitar exposiciones, leer revistas, webs, blogs por conocer la fotografía. Busca cursos, lee libros... etc.

Hoy en día cualquier cámara de cualquier marca pone posibilidades técnicas solo soñadas por los equipos profesionales de hace 5 años. La cámara no es excusa.

Tal vez en este mundo de estímulos varios que nos ha tocado vivir intentamos abarcar demasiado. El mercado, siempre al acecho, nos hace creer que todas esas disciplinas cuyo conocimiento en realidad requerirían de una parte importante de nuestra vida se pueden ingerir, previo pago, a modo de capsula milagrosa. Sin estudiar, sin aprender, sin conocer, sin amar.

En estos tiempos de crisis varias, tal vez sea un buen momento para detenernos en cosas baratas que además darán valor a nuestras vidas. No son necesarios demasiados, ni tampoco muchos objetivos. Es mejor centrarse en unos cuantos y recrearse en ellos. Exprimirlos, estudiarlos, sacarles el jugo y disfrutar de ellos. Pero esto requiere un esfuerzo que nada tiene que ver con el uso de nuestra tarjeta de crédito.

8 comentarios:

  1. Gracias por leerme Juanjo. Un saludo!

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  2. Quiero compartir la entrada en fesibuk, pero no me deja, a ver si se le asa la tontería y me deja poruqe creo que vale la pena llerlo y recordarlo.
    un abrazo

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  3. saborit@telefonica.net10 de junio de 2010, 14:54

    Plenamente de acuerdo contigo. La gente tiene demasiada prisa en casi todo y para todo. Creo que han perdido el gusto por disfurtar de esas pequeñas cosas que hacen una VIDA maravillosa y estupenda. Un abrazo, amigo.

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  4. Sabo! Gracias por leerme y por tus comentarios amigo!

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  5. Juanjo. He visto que al final pudiste compartirlo en el fesibuk, gracias!

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  6. Como en toda disciplina, habrá gente que apueste por la "forma" (el material, lo externo) y otros que nos quedamos sobre todo con el "fondo" (la curiosidad, el aprendizaje diario..).Mi proporción perfecta serìa un 70% de fondo y un 30% de forma..
    SaludoS.

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  7. Buen punto de partida aunque mi proporción ideal sería más bien 62% de fondo y 38% de forma, más cercana a la proporción áurea... Es broma!
    Yo creo que en realidad lo primero es la necesidad de crear y las necesidades materiales vienen después. Aunque en ocasiones un nuevo juguete puede despertar nuestra imaginación, lo más normal es que sea nuestra imaginación, nuestras ganas de crear, la que nos pida ese nuevo juguete que necesitamos para crecer. Si le das más importancia a satisfacer tu curiosidad y a tu aprendizaje diario, diría que vas por buen camino, o al menos por el que a mi me gusta.
    Gracias por participar!

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