miércoles, 7 de noviembre de 2012

Yo la tengo más pequeña... ¿y qué?

Algo así podría decir el fotógrafo de prensa Ben Lowy, autor de una portada reciente de Time. La particularidad de esta fotografía es que no fue tomada con una réflex Nikon ni Canon, ni tampoco con una telemétrica Leica. Fue tomada, va de retro, con un IPhone.

Sí, con un teléfono ¡suden coleccionistas de equipo! ¡sufran foto geeks! recapaciten si lo primero que piensan al ver una gran foto es: ¿con qué cámara se hizo? o ¿qué objetivo usaría el autor?
Nada nuevo, sólo un ejemplo más de que la cámara no hace la foto ni mucho menos hace al fotógrafo.

martes, 20 de marzo de 2012

Objetivo subjetivo

Creo que a grandes rasgos hay dos formas de afrontar el proceso creativo de una imagen fotográfica. La objetivación de lo subjetivo y la subjetivación de lo objetivo (del objeto).

En el primero de los casos la fotografía está en el interior del fotógrafo y el medio fotográfico es solo una herramienta para reproducir esa idea. Al principio no hay nada, y el fotógrafo va colocando elementos delante de su objetivo hasta que ha creado (objetivado) esa imagen que primero estaba en su mente.
En la segunda el fotógrafo captura una parte de la realidad, un porción del mundo que ya estaba allí. El fotógrafo la reconoce y dispara su cámara. Pero nunca lo hace "imparcialmente" sino a través del filtro de su subjetividad: educación, cultura visual, fotografías que ya vio, prejuicios, creencias...etc. y el filtro de su técnica particular. De ahí la subjetivación (palabra que según la RAE no existe, pero no encontré una mejor...) de lo objetivo, de la realidad, de la naturaleza.

Hay gloriosos ejemplos de las dos corrientes. Como ejemplo de la primera citaré a Gregory Crewdson cuyas imágenes son autenticas escenas cinematográficas reproducidas al milímetro para expresar la idea del autor, de la mente al papel fotográfico. En cuanto a la objetivación de lo subjetivo recuerdo (una vez más) al maestro Cartier Bresson cuyas imágenes son capturas del mundo real, pero obviamente filtradas por su legendario ojo, que no era sino una continuación de su cerebro.

También hay obra que no es fácil de catalogar en uno u otro. Esto me sucede especialmente con los retratos. ¿Que diremos de los magníficos pero intervencionistas retratos de Annie Leibovitz? ¿O de los retratos psicológicos de Schommer?

A mi personalmente me ha interesado siempre capturar porciones reales del mundo más que reproducir escenas que nacen en mi mente. Me gusta ver el mundo, interpretar y recortar esos trozos de realidad que por alguna razón elijo en formato 24x36 o 6x6. Sólo en el retrato encuentro que para subjetivizar lo objetivo hay que recurrir al artificio y por eso metería a Leibovitz, Schommer o Jordi Socias en el grupo de los que nos muestran o intentan mostrar la realidad, el mundo, la naturaleza (también la humana).
De hecho no puedo evitar pensar que esa, la que captura trozos de la vida y la naturaleza, es la verdadera fotografía, y que lo otro en realidad solo se sirve del medio fotográfico como se podría servir de la pintura hiperrealista o ahora de las CGI (imágenes generadas por ordenador en sus siglas en inglés).

Ultimamente están muy de moda imágenes con apariencia natural y que sin embargo son totalmente artificiales. Mientras su apariencia es la de una imagen real, en su forma subyacente solo hay artificio. No me parece mal, pero no creo que sea exactamente fotografía. Tal vez pintura, tal vez ilustración. La fotografía es el medio, pero no el fin. Solo es mi opinión.



viernes, 20 de enero de 2012

¡Crea! que algo queda

2012 empieza con muy buenas noticias:

Estreno nueva web http://photitos.es que he hecho junto con mi pareja y compañera de profesión. En esta,  ofrezco salida a un servicio que cada vez me demandan más mis clientes: fotografías para embarazadas, bebés, niños y familias.

Es una gozada ver como la calidad es recompensada y ahora ya puedo decir que mi nuevo proyecto en solitario con mi web de reportajes de boda http://julenreportajesdeboda.es es un éxito sin precedentes en mi carrera. Solo estamos en enero y ya me voy a hacer reportajes a Londres, París, Bilbao, Salamanca, Burgos, Toledo y Cáceres... además de una buena cantidad en Madrid... Muchas gracias a todos por vuestra sensibilidad y por apreciar mi esfuerzo y la pasión por mi trabajo.

Y también tengo que agradecer a la AFP (Asociación de Fotógrafos Profesionales) haberme dado la oportunidad de colaborar siendo el fotógrafo elegido en Madrid para realizar las fotografías del prestigioso jurado de los Premios Lux (http://www.premioslux.com/) posiblemente el premio de fotografía más importante de carácter nacional.

Trabajo, pasión, creatividad y más trabajo. El viejo eslogan ecologista de "piensa globalmente y actúa localmente" nos puede servir ahora: "piensa globalmente y actúa (crea) localmente".


jueves, 29 de diciembre de 2011

Eres fotografía

Dos pequeños regalos para este nuevo año. Una foto que hice esta mañana, la encontré por casualidad, ahora que se acaba el año y que nos dice que año rima con baño. Y con peldaño, cada uno de los que vamos a subir y también con sueño. Un local vacío, en alquiler, que nos habla de un proyecto que no funcionó, pero que es también promesa de uno nuevo que vendrá. 
Y para 2012 un baño: de luz, de proyectos nuevos y de ilusión.
















El segundo regalo es una canción de Nach. Este músico habla mucho en sus canciones de las dificultades del creador y de los verdaderos motivos que mueven al artista y aunque habla de su trayectoria como músico cualquier artista se verá reconocido. En mi caso basta con cambiar la palabra música por la palabra fotografía.



¡Feliz 2012!

sábado, 19 de noviembre de 2011

Pez filósofo


Estoy reflexionando. Hoy toca, menos mal que en unas horas y hasta las próximas elecciones ya podemos volver a ser irreflexivos. Que agotador esto de reflexionar, y sobre todo que inútil.
Y si no que se lo pregunten al pez de mi foto. Estuve un buen rato sentado en un banco frente a este pez que filosofa. Pasaba gente por delante y nadie parecía percatarse de semejante presencia. Nadie salvo los niños, todos los que pasaron por allí inequívocamente anunciaron en voz alta y sin cuidado la presencia del pescado: "¡mira papá un pez!" y todos los padres y madres inmersos sin duda en temas más importantes ignoraron a sus vástagos con un resignado "que sííí...". 
Y reflexionando he alcanzado mi conclusión, y es que algo falla en la salud visual de los adultos (y de nuevo me refiero a la capacidad de ver y no a la de mirar) cuando no somos capaces de sorprendernos o al menos de prestar un minuto de atención a un pez enorme que está filosofando por las calles de Madrid.

Ya he reflexionado y hoy no como pescado...

viernes, 11 de noviembre de 2011

Exposición online


He decidido a dar una nueva vida a mi sitio web y he creado un espacio en él para hacer exposiciones sobre temas concretos.
En esta primera ocasión será sobre fotografía callejera y he metido algunas fotografías que llevo haciendo los últimos dos o tres años de capturas espontáneas y subrepticias por la calle o en lugares públicos.
Espero que os guste.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Lo esencial es invisible a los ojos

Esta cita de "El Principito" de Saint Exupery que ayer encontré por casualidad, me hizo pensar en la aparente contradicción entre este mensaje de uno de mis libros favoritos y una de mis grandes pasiones ¿adivinan cuál?
La fotografía se basa en imágenes y estas nos entran por los ojos, si lo esencial es invisible a los ojos, ¿es entonces la fotografía incapaz de reflejar lo esencial?
En mi opinión la fotografía, la fotografía con mayúsculas, la que me importa y emociona, la que dice,  no es únicamente un atestado, no es un informe ni un medio técnico de reflejar la realidad visible. La fotografía es obviamente todo esto, pero solo cuando refleja algo más, cuando el mensaje es más complejo, cuando la imagen evoca, emociona y nos hace ver más allá de los elementos formales que la componen, solo entonces puede contar algo autentico, importante: esencial.
La magia de la fotografía sucede cuando el fotógrafo imagina, inventa y ve la realidad con su propio prisma. Entonces coge la fría cámara, con su implacable objetividad y fotografía esa escena que esta ante sus ojos, pero no con sus ojos sino con su mirada. Y la fría técnica  se rinde y el resultado no obedece a la realidad sino a la mirada. Puede que lo esencial sea invisible a los ojos, pero creo que no es invisible a una mirada que puede escribirlo sobre papel fotográfico. Otra mirada, la del espectador de la fotografía, podrá verlo. Pero no bastara con dirigir sus ojos a la foto, los ojos por sí solos no verán nada.